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Doll Up! El significado detrás de las Bratz

Labios grandes, ojos enormes y de múltiples colores con cabezas gigantes; un grupo de amigas cada una con rasgos diferentes… ¡sí! Estoy hablando de las muñecas que todos amamos odiar o que aprendimos a amar, las Bratz. El drama alrededor de estas muñecas es aún más grande de lo que me imaginaba. Cuando conocí que historia detrás de las fotos se trataba de las muñecas, me quedé pensando, ¿qué tanto podré decir de ellas?

La primera inspiración para hacer esta sesión fue Ale, la modelo, parece una Bratz que cobró vida. Muchas de mis sesiones empiezan así, inspirada por alguna mujer que conozco que queda como pieza perfecta en un mundo imaginado sólo para ella. Es como seguir jugando a las muñecas pero ahora el objetivo es traer la fantasía a la realidad. Empecé a buscar más referencias sobre las Bratz y me di cuenta que aunque salieron hace más de 10 años su estética y valores son muy actuales, tanto que cuando recién salieron nos costó bastante como sociedad comprenderlas. En la superficie se esparció la idea básica de que era una representación hipersexualizada de las mujeres y que de cierta manera iba a enseñarle a las niñas a ser unas zorras. Pero nosotras lxs niñxs en esa época con nuestra percepción infantil, lo ultimo que teníamos en mente era la misma idea que tenían los adultos misóginos acerca de las Bratz. Aprendimos otras cosas de estas muñecas, nos enseñaron que la belleza no solo está en un color de piel o cabello. Aprendimos que podemos expresar nuestra identidad mediante la moda y que no existen reglas para eso. Si antes teníamos un par de siluetas que eran las que estaban a la moda y las subculturas estaban bien separadas, las Bratz nos mostraban que podían ser amigas entre ellas, tomar referencias de la otra y no estancarse en una sola idea.” nos platica Jenovae, fotógrafa que colaboró con Madhu para esta editorial.

“¿Quién se imaginaria que las Bratz serían una influencia feminista tan cañón?” comenta Jenovae. No me tocó jugar con las muñecas Bratz pero al adentrarme y conocer su mundo, me declaro oficialmente del Team de las Bratz. Yo de niña estaba dentro de la burbuja de Barbie: todo rosa, cuerpos esbeltos con piernas infinitas, cabello rubio que iba perfecto con su convertible rosa y ojos azul cielo que con una mirada enamoraban a Ken. Idolatraba la cultura de Barbie, una falsa representación del sueño de una preadolescente. Me convencí a jugar bajo una historia creada por Mattel, Barbie era la más hermosa y popular que tenía el dream job. En la vida real, el ambiente que rodea a Barbie y sus amigos es inalcanzable; una vida imaginada imposible y poco identificable. Algo que sí me quedaba claro es que yo no soy ninguna Barbie, podría serlo en Halloween si me disfrazaba de ella con una peluca güera y un vestido del color rosa icónico de Barbie. Pero aún así, mi cuerpo y mis ojos cafés me delataban, no encajaba con el prototipo de la muñeca.

Antes de entrar a la adolescencia, las niñas comenzamos a formar nuestra propia identidad y a conocer los cambios tempranos de nuestro cuerpo. Ya tenemos nuestro propio ídolo con la que nos identificamos con su estilo y/o cuerpo. Con una Barbie, era casi imposible relacionarse de esta manera. En el 2001 las Bratz llegan a ganar territorio y a abordar el mayor problema del mundo de los juguetes para lxs tweens. MGA, creadores de las Bratz, introducen una muñeca con un cuerpo aterrizado a la realidad dejando atrás las dudosas medidas de una Barbie, que de ser aplicadas en una mujer real, ésta sufriría de anorexia. La apariencia de las Bratz es usualmente vista de manera negativa ya que lucen maquillajes cargados y unos labios que ocupan casi la mitad de su cara. Sus looks exóticos y diferentes son confundidos por ser algo muy sexy para niñas de entre 8-12 años, edad promedio de niñas que jugarán con ellas. Por lo menos hablando por mí, me dejé influenciar por esta teoría y las veía como una imagen negativa para niñas de esa edad. Gracias al tema que inspiró a Jenovae para hacer las fotos, conocí el verdadero mensaje que busca promover MGA con sus muñecas Bratz.

Los diseñadores de las Bratz ven como un cumplido que comparen a las muñecas con Kylie Jenner. A pesar de que los creadores reciben críticas de cómo sexualizan a las muñecas con su físico y la moda, siguen puestos sobre la idea de que son un reflejo de lo que es popular y está en tendencia en las redes sociales.

“Después de mi investigación acerca de las Bratz, tenía bien claro cómo podia mostrar esto en una sesión: creando tres personajes muy distintos entre ellos. Desarrollar los looks fue una colaboración creativa super chida, establecimos la “personalidad” de cada personaje y entre Julia, la makeup artist y Ale la modelo/estilista y yo pusimos nuestra percepción de dicho personaje. Lo armamos siendo fieles a los valores de sororidad y apreciación por la diversidad que aprendimos de las muñecas Bratz,” explica Jenovae acerca del resultado final de la sesión.

Las Barbies tienen un estilo clásico, cuando hablamos de su ropa, prendas de marca con diseños exclusivos para una fiesta privada de una socialité. Vestidos de princesa, outfits perfectos para un día de campo ó looks para una cita con Ken en una terraza con una vista impresionante de toda la ciudad. Ropa que complementa la vida de ensueño que lleva Barbie, que cero se asimila a la vida de una preadolescente.

El internet comenzó a tener más influencia en el mundo y, por ende, la sociedad en general. La moda toma un lugar muy importante en las redes sociales logrando que las tendencias internacionales y el acceso a ellas sea más fácil. Era más que obvio que llegaría a los ojos de las niñas y se identificarían de inmediato. Las Bratz se convirtieron en una forma de expresión para las niñas, la excusa perfecta para probar los outfits y la vida que tanto sueñan con tener. Las Bratz se convirtieron en las favoritas no sólo porque era un grupo de amigas sin haber una principal, sino por su estilo auténtico y original. El estilo de vida de las Bratz era más amigable, un grupo de amigas que salen a bailar a fiestas con su moda urbana. Unas muñecas que vivían una vida común de una adolescente, sin tener que perseguir una carrera exitosa lidiando con problemas amorosos (ehem, Barbie).

Las Bratz son conocidas por representar diferentes etnias y por sus características que las hacen diferentes de cada una. “Ahora que ya vivimos la diversidad racial, mas nos damos cuenta del impacto positivo que traen las muñecas Bratz,” dice Jenovae al platicar con Madhu sobre el tema. Las niñas ya no viven en la misma burbuja rosa de Barbie, ahora aprecian lo que las hace únicas: su color de piel y su cabello. De buscar ser una Barbie con la vida de princesa, las tweens comenzaron a buscar algo más alcanzable, una muñeca con la que podrían jugar y darle su propia identidad e historia. Ya no era la historia de Barbie que era dentista, piloto, presidente y novia de Ken a la vez. Era la historia de un grupo de amigas, así como nosotras, cuya prioridad en la vida (a esa edad) era ponerse lo último en la moda del street style y salir a presumir sus looks en las fiestas.

El único mensaje que buscan transmitir las Bratz es que ser diferente es lo que está ‘in’. El estilo de vida que nos vendían las Barbies ya no es lo que las niñas sueñan con tener. El modelo a seguir de las niñas ya no es ser perfecta, ahora es ser única con características y prendas que dan actitud y personalidad. Las niñas quieren cumplir su sueño, vivir la vida de lo que vemos en redes sociales. Sin tocar el tema de si las influencers son un buen ejemplo a seguir o no, no podemos evitar que la moda llegue a las manos de las niñas. Así que, las Bratz se han encargado de crear ese mundo de moda y amigas que no compiten entre ellas, ese lugar que las niñas mueren por conocer. Si hay algo que valora la autenticidad de cada mujer y apoya la sororidad, we are in!

Escrito por: Victoria Salinas

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  1. ❤️