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Dentro De Estudio 44: Teresa Galán Y Su Amor Por El Arte

Hay veces que nos guíamos por eso que nos mueve. Todos tenemos ese talento innato que se vuelve nuestra pasión. Muchos nos arriesgarnos y convertimos de un hobby en nuestra profesión. El día que decidimos emprender con Madhu, algo que realmente nos apasionaba, nuestros días se llenaron de color.  Hemos tenido la oportunidad de conocer a mucha gente que nos recuerda diario el por qué amamos escribirles y mostrarles la belleza de permitirte ser.

El destino nos llevó con Teresa Galán, pintora regiomontana, quien ha emprendido ese viaje de hacer de su sueño una realidad. “Descubrí mi pasión a los 8 años de edad. Cuando entré a un curso de verano, me di cuenta de mis habilidades con el pincel y de lo bien que me hacía sentir cuando pintaba”, cuenta Teresa de cómo descubrió que la pintura era su pasión.

Nos hemos dejado envolver con la idea de vivir para trabajar y olvidamos lo que se siente vivir haciendo algo que realmente nos gusta. Nuestros días se vuelven en un ciclo y dejamos de escuchar esa voz interior. Dejamos para otro día lo que realmente nos gusta. Ignoramos las señales que nos da la vida, las puertas que se nos abren. “Siempre es difícil hacer de tu pasión un negocio ya que se termina convirtiendo en trabajo. Lo que me mantiene trabajando en esto es mi ‘yo’ de 8 años divirtiéndose mientras pinta y enseña. Decidí hacer esto por puro amor a lo que hago”, platica Teresa.

El pasado febrero de este mismo año, Teresa inauguró lo que ahora es más que su pasión, su vida. Estudio 44, un taller de pintura al óleo, abrió sus puertas. “Es un espacio que invita a la gente que quiera venir a crear cosas maravillosas con sus manos y creatividad”, explica Teresa.

Al momento de entrar a Estudio 44, se siente una vibra cálida y llena de paz.“El número 44 lo he visto toda mi vida. Lo he relacionado como algo que me trae suerte. Cuando busco una respuesta, busco ese número para saber que hacer. Cuando estuve buscando el nombre para el estudio, decidí ponerle Estudio 44. Es un número que ligo con algo positivo”, Teresa nos explica el significado del nombre y cómo llegó a él.

Con una vibra super sencilla y su manera de platicar acerca de su trabajo y del arte, Teresa te hace sentir que estás en buenas manos. Un espacio en donde no sólo aprendes. Vas a expresarte y sacar los sentimientos que con palabras suele parecer más difícil.

“Por lo general cuando más estoy inspirada es cuando estoy triste o enojada. Me dejo llevar por puros sentimientos”, dice Teresa, “Si mis obras pudieran hablar, te contarían mis secretos más grandes”.

Cuando uno hace lo que le gusta, te desconectas del mundo. Eres tú y el lienzo. Se vuelve algo terapéutico. Un intercambio de colores, texturas y sentimientos… una obra que sólo tiene un significado para ti. Es algo que cada quién podrá interpretar a su manera. “Lo que más pinto son mujeres. Me identifico como mujer. Por ende, trato de llevar mi mensaje a través de un físico que me represente. Esas mujeres son una especie de autorretrato ya que cuentan mis historias y las de muchas otras mujeres”, explica Teresa. “Busco crear sentimientos y la conexión con el espectador sin importar el género. Contar una historia sin tener que hablar, que solo baste con ver la pieza”. 

Después de pasar una tarde con Teresa y conocer un poco su trabajo, nos fuimos con una lección. Sigue tus sueños y compártelo con todos. Puede parecer difícil, pero en el momento que decides hacerlo ya estás un paso más cerca.